{"id":773,"date":"2019-04-09T22:58:38","date_gmt":"2019-04-09T22:58:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.anejoven.com\/web2\/?p=773"},"modified":"2019-04-09T22:58:39","modified_gmt":"2019-04-09T22:58:39","slug":"mi-reino-por-su-reino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.anejoven.com\/web2\/?p=773","title":{"rendered":"Mi reino por Su Reino"},"content":{"rendered":"\n<p>Es muy recurrente hoy en d\u00eda escuchar el comentario sobre la falta de valores y metas que padece nuestra juventud. Que los j\u00f3venes de nuestro tiempo no son como los de antes y andan como desorientados. Algo que no es m\u00e1s que un reflejo de la sociedad que nos rodea a todos\u2026 Un motivo importante en este sentido podr\u00eda ser la carencia o desconocimiento de referentes que nos orienten, al menos ligeramente, en los caminos m\u00e1s directos y seguros hacia la plenitud personal. Es decir, hacia la santidad de vida. <\/p>\n\n\n\n<p>Con este humilde objetivo queremos aprovechar ciertas ocasiones que nos va brindando la Providencia divina para acercarnos a las huellas que dejaron diversos j\u00f3venes en diferentes \u00e9pocas hist\u00f3ricas. J\u00f3venes que entregaron su coraz\u00f3n a Cristo, especialmente en la Eucarist\u00eda, y que vieron inscritos sus nombres en el Coraz\u00f3n que amaban. <\/p>\n\n\n\n<p>En esta ocasi\u00f3n, centraremos nuestra atenci\u00f3n, nada m\u00e1s y nada menos, que en el patr\u00f3n de la juventud cat\u00f3lica, <strong>San Luis Gonzaga<\/strong>. Precisamente estamos disfrutando a\u00fan del A\u00f1o Jubilar Aloisiano que la Santa Sede concedi\u00f3 a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en el 450 aniversario de su nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"699\" height=\"720\" src=\"http:\/\/www.anejoven.com\/web2\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/slgonzaga2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-778\" srcset=\"https:\/\/www.anejoven.com\/web2\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/slgonzaga2.jpg 699w, https:\/\/www.anejoven.com\/web2\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/slgonzaga2-291x300.jpg 291w\" sizes=\"auto, (max-width: 699px) 100vw, 699px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Luis nac\u00eda un 9 de marzo de 1568 en Castiglione delle Stiviere, un peque\u00f1o pero acogedor pueblo de la regi\u00f3n de Mantua, en Italia. Pertenec\u00eda a la noble familia de los Gonzaga, y como primog\u00e9nito de ocho hermanos tendr\u00eda la fortuna de poder heredar los t\u00edtulos y posesiones de su padre, el marqu\u00e9s de Castiglione y pr\u00edncipe del Sacro Imperio Romano, D. Ferrante Gonzaga. De hecho, su educaci\u00f3n fue ampl\u00edsima y se enfoc\u00f3 en las habilidades sociales, el manejo de las armas y la vida en la corte. Eran frecuentes sus contactos con las grandes familias europeas, como los Estense, los Medici\u2026 Su padre quer\u00eda hacer de \u00e9l un digno sucesor, mientras que su madre se preocupaba antes de nada del alma de su hijo. Como buena madre, D\u00f1a. Marta, que hab\u00eda sido dama de nuestra reina espa\u00f1ola Isabel de Valois, era sabedora de los peligros que encerraba este ambiente para el crecimiento del ni\u00f1o. De ah\u00ed que nunca abandonara la oraci\u00f3n por \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p>Y, como siempre ocurre, el Se\u00f1or atiende a los que le llaman. De modo que Luis consigui\u00f3 no alejarse de la fe a pesar de los atractivos mundanos que se le presentaban. Y con los a\u00f1os fue creciendo en su vida espiritual. Hasta el punto de que, a los 8 a\u00f1os, le dice a su madre: <em>\u00abVos hab\u00edais dicho que deseabais un hijo religioso: creo que Dios os har\u00e1 la gracia y que ese religioso ser\u00e9 yo\u00bb<\/em>. Ser\u00e1 un a\u00f1o despu\u00e9s cuando, en la iglesia de la Anunciaci\u00f3n de Florencia, har\u00e1 voto de consagrarse enteramente a Dios ante la Virgen Mar\u00eda. Este momento marcar\u00e1 un antes y un despu\u00e9s en la vida de nuestro querido Luis. Profundizar\u00e1 en la lectura espiritual, la meditaci\u00f3n de la Sagrada Escritura y el rezo del rosario. Herramientas que el Se\u00f1or le va dando para prepararlo de cara al gran encuentro\u2026 En 1580, recibe la Primera Comuni\u00f3n de manos del cardenal San Carlos Borromeo.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Es posteriormente cuando llega a Espa\u00f1a con su familia en el s\u00e9quito de Mar\u00eda de Austria, hija de Carlos V y hermana de Felipe II. En nuestra patria, el  joven Luis pone a\u00fan m\u00e1s atenci\u00f3n a los planes de Dios sobre \u00e9l. Y comienza a sentir  simpat\u00eda por los Carmelitas, a trav\u00e9s de la vida de Santa Teresa de \u00c1vila, y tambi\u00e9n  por los Franciscanos. Sin embargo, finalmente ser\u00e1 en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas donde  se santificar\u00e1. Lo que m\u00e1s le atra\u00eda de los seguidores de San Ignacio era el voto que  realizaban de rechazar cualquier dignidad eclesi\u00e1stica y su vocaci\u00f3n misionera hacia los confines del orbe. Como el anhelado Jap\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esta decisi\u00f3n, su padre se opone frontalmente, intentando disuadirlo  primeramente de que se hiciera sacerdote, anim\u00e1ndole a servir a Dios, pero en la  vida secular. Y, ante lo infructuoso de su intento, procura en un segundo momento  que se haga cura \u00abde Iglesia\u00bb, pero no de una orden que le obligaba a renunciar  absolutamente a todo. Aunque nada se puede hacer ante la firme voluntad de Luis.  As\u00ed, su padre decide escribir al superior general de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, Claudio  Acquaviva: <em>\u00abOs entrego lo m\u00e1s valioso y esperanzador que ten\u00eda en este mundo\u00bb<\/em>. D\u00edas despu\u00e9s se producir\u00e1 la renuncia a todos los bienes y privilegios a los que ten\u00eda<br> derecho. Rechazando la corona del marquesado, en favor de su hermano Rodolfo,  ante la cruz del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis entrar\u00e1 en el noviciado de los jesuitas en Roma a la edad de 17 a\u00f1os,<br>con seguridad, y destacar\u00e1 entre el resto por su absoluta humildad, obediencia, sinceridad, mortificaci\u00f3n, austeridad y continua oraci\u00f3n. Su mismo director  espiritual, el sabio San Roberto Belarmino, dir\u00eda frecuentemente: <em>\u00abEsto lo he  aprendido de nuestro Luis\u00bb<\/em>. Lo que, de nuevo, nos lleva a comprobar c\u00f3mo la  santidad llama a la santidad\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, en 1591 una epidemia de peste y tifus asola la ciudad eterna dejando multitud de apestados en el m\u00e1s radical abandono. Los hospitales existentes no daban para atenderlos, y los jesuitas crean uno al efecto. Eran los novicios los que acud\u00edan a sanar los cuerpos y las almas de los moribundos. All\u00ed encontramos a Luis el primero de todos, cargando enfermos sobre sus espaldas para rescatarlos de los peores lugares de Roma. Hasta que el 3 de marzo es contagiado y no le queda m\u00e1s que retirarse a su peque\u00f1a estancia y agarrado al crucifijo ofrecer su sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos \u00faltimos d\u00edas de su peregrinar escribe dos bell\u00edsimas cartas a su madre, que nos permiten adentrarnos en las profundidades de la relaci\u00f3n de amistad y amor que hab\u00eda creado con el Se\u00f1or. Bastan tres extractos para lograrlo:<em> \u00abHa de ser inmensa tu alegr\u00eda, madre ilustre, al pensar que Dios me llama a la verdadera alegr\u00eda, que pronto poseer\u00e9 con la seguridad de no perderla jam\u00e1s\u00bb<\/em>. Y a\u00f1ade: <em>\u00abAl sumergir mi pensamiento en la consideraci\u00f3n de la divina bondad, que es como un mar sin fondo ni litoral, no me siento digno de su inmensidad, ya que \u00c9l, a cambio de un trabajo tan breve y exiguo, me invita al descanso eterno y me llama desde el cielo a la suprema felicidad, que con tanta negligencia he buscado, y e promete el premio de unas l\u00e1grimas, que tan parcamente he derramado\u00bb<\/em>. Para terminar confiado: <em>\u00abConsid\u00e9ralo una y otra vez, ilustre se\u00f1ora, y gu\u00e1rdate de menospreciar esta infinita benignidad de Dios, que es lo que har\u00edas si lloraras como muerto al que vive en la presencia de Dios y que con su intercesi\u00f3n puede ayudarte en tus asuntos mucho m\u00e1s que cuando viv\u00eda en este mundo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es con esta visi\u00f3n trascendente, que nos interpela, como morir\u00e1 santamente, habiendo recibido el vi\u00e1tico, en la octava del Corpus Christi, el d\u00eda 21 de junio de 1591, como le hab\u00eda sido revelado en uno de sus \u00e9xtasis. Su cuerpo descansa desde entonces en la iglesia jesuita de Sant Ignacio in Campo Marzio en Roma. Tras haber sido canonizado en 1726 por Benedicto XIII, junto al tambi\u00e9n jovenc\u00edsimo San Stanislao de Kostka.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no est\u00e1 todo dicho a\u00fan. Y es que, si hubo una devoci\u00f3n que sobresali\u00f3 por encima de las dem\u00e1s en Luis, esa fue al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas por medio de la Adoraci\u00f3n Eucar\u00edstica. Por desgracia, es un elemento que muchas veces pasa desapercibido en los comentarios biogr\u00e1ficos que se le dedican. Sin embargo, es tan fundamental en su vida que sin ella no se entender\u00eda el abandono de su propio reino\u2026 por el del Rey de Amor que desde hace casi 100 a\u00f1os reina en Espa\u00f1a. As\u00ed lo recoge un precioso cuadro que se encuentra en la iglesia del Colegio Belarmino de Roma en el que estudiaban los novicios jesuitas, en \u00e9l se ve a Luis abandonado a la contemplaci\u00f3n de este Coraz\u00f3n que le atrae hacia \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio padre Juan Croiset, enamorado de este Coraz\u00f3n, no tarda en percibirlo y recogerlo en su libro <em>La devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/em>. Es, concretamente, en el sexto medio para conseguir un perfecto amor a Jesucristo y una tierna Devoci\u00f3n a Su Sagrado Coraz\u00f3n d\u00f3nde nos habla del ejemplo de San Luis Gonzaga. Y nos anima a encomendarnos a \u00e9l para que nos haga part\u00edcipes de la misma devoci\u00f3n que atesoraba y custodiaba. Adem\u00e1s, siendo nosotros j\u00f3venes como \u00e9l, con m\u00e1s orgullo y eficacia actuar\u00e1 en nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente que, si Luis pudiera hablarnos en estos momentos, nos empujar\u00eda a abandonar una vida mediocre y tibia, seducida por las comodidades y el reconocimiento social. Nos alentar\u00eda a saciar la sed de verdad que Dios puso en cada uno; y para eso hay que moverse y abrirse. Luis no dej\u00f3 de buscar ese \u201cm\u00e1s\u201d que hay en la vida, hasta que lo encontr\u00f3 con tan s\u00f3lo 24 a\u00f1os. \u00bfY nosotros? \u00bfD\u00f3nde tenemos nuestra ganancia, d\u00f3nde est\u00e1 nuestro coraz\u00f3n? \u00bfNos dejamos arrastrar por el mundo, o nuestros cimientos nos permiten nadar a contracorriente? La felicidad s\u00f3lo se encuentra en un Reino, espero que como nuestro ya hermano Luis sepamos hallarlo, mientras rechazamos los desv\u00edos del camino. \u00a1Para ello os encomiendo a todos! \u00a1Hasta pronto, j\u00f3venes enamorados del Se\u00f1or!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.anejoven.com\/web2\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/slgonzaga1-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-776\" srcset=\"https:\/\/www.anejoven.com\/web2\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/slgonzaga1-683x1024.jpg 683w, https:\/\/www.anejoven.com\/web2\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/slgonzaga1-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.anejoven.com\/web2\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/slgonzaga1.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es muy recurrente hoy en d\u00eda escuchar el comentario sobre la falta de valores y metas que padece nuestra juventud. 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